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Imagen de portada: Congelaciones de cambios y gestión de riesgos informáticos
Explicaciones

Es hora de «descongelar»: por qué las organizaciones deberían replantearse sus políticas de congelación del cambio

Con las herramientas adecuadas, los equipos de TI pueden potenciar la innovación y gestionar mejor los riesgos de TI

La suspensión de los cambios en las operaciones de TI es una práctica habitual en muchas organizaciones. Al fin y al cabo, cualquier modificación del software conlleva el riesgo de introducir nuevos fallos, errores y otros problemas. Se argumenta que, en los periodos en los que se prevé que el departamento de TI cuente con falta de personal, o si la empresa se adentra en una época de gran volumen de ventas, la suspensión de los cambios podría proteger a la organización frente a estos riesgos. En realidad, las organizaciones pueden y deben ser más ágiles que eso. La falta de cambios frena la innovación y expone a los sistemas a un mayor riesgo cibernético.

La buena noticia es que actualmente existen herramientas que permiten a los equipos de operaciones de TI desempeñar un papel más activo en la gestión de su entorno, con rapidez y a gran escala. De este modo, podrán liberarse por fin de las limitaciones y los riesgos asociados a las moratorias de cambio.

Los argumentos en contra del cambio se estancan

Todas las organizaciones modernas funcionan gracias al software. Además, muchas de ellas dependen de la innovación continua simplemente para mantenerse al día con las exigencias de los clientes y del mercado, que cambian constantemente. Las interrupciones en la aplicación de cambios pueden interrumpir los procesos de CI/CD en momentos críticos, lo que afecta al tiempo de comercialización y a la experiencia de los clientes. No es habitual que las empresas líderes en innovación tecnológica pongan obstáculos de este tipo a sus desarrolladores.

Otro aspecto a tener en cuenta es la ciberseguridad. Está claro que los atacantes no se quedan quietos, así que, ¿por qué debería hacerlo su equipo de operaciones de TI? De hecho, cuando los atacantes se encuentran con una organización en estado de parálisis, pueden moverse rápidamente por el entorno informático.

Mientras tanto, los recursos de los defensores quedan bloqueados, lo que les dificulta enormemente reaccionar hasta que ya es demasiado tarde. Quizás conscientes de la ventaja que esto les supone, los autores de ataques de ransomware suelen actuar justo antes de los días festivos en EE. UU. Por ejemplo:

Cuando se produce un ataque y se bloquean todos los cambios, ¿cómo se aplican los parches con rapidez? Las actualizaciones podrían seguir implementándose como excepción de emergencia. Pero, ¿no sería una solución mejor a largo plazo encontrar una forma de gestionar de manera activa el impacto de los cambios, en lugar de correr el riesgo de tener que hacer frente a múltiples excepciones durante un periodo de congelación?

Una forma más eficaz de gestionar el cambio y los riesgos informáticos

Para ello, las organizaciones deben planificar un ciclo continuo de pruebas e implementación, centrándose en primer lugar en los sistemas empresariales más críticos. Estos procedimientos deben ser flexibles y tener en cuenta los cambios que se produzcan a lo largo del ciclo. Si establece políticas demasiado rígidas e inflexibles en este ámbito, acabará provocando bloqueos de facto. Cualquier herramienta de pruebas y despliegue debe contar con capacidades de reversión para minimizar las consecuencias imprevistas de los cambios que se introduzcan.

A continuación, piense en sus equipos. Divida la organización en grupos en función del ritmo de cambio necesario o deseado y establezca políticas y procesos distintos para cada uno de ellos. Es posible que el departamento de desarrollo de productos desee implementar parches semanalmente, mientras que, para el equipo financiero, hacerlo trimestralmente podría ser suficiente. Las herramientas también deben ser lo suficientemente flexibles como para adaptarse a las necesidades específicas de cada grupo. Cree equipos de respuesta rápida que puedan entrar en acción durante períodos críticos, con la capacidad de anular algunas medidas de seguridad internas en caso de que la organización se encuentre en grave peligro.

Cómo puede ayudarle Tanium

Las organizaciones que aplican restricciones de forma habitual no van a cambiar de la noche a la mañana. Para que la iniciativa tenga éxito, será necesario que los responsables de la toma de decisiones se sumen a la idea. Una buena estrategia consiste en empezar poco a poco y buscar resultados inmediatos. Compruebe si hay algún grupo que pueda quedar exento de la próxima congelación y colabore con él para mejorar la higiene informática y la resiliencia cibernética. De este modo, podrían servir tanto como proyecto piloto para definir políticas de pruebas y despliegue, como de banco de pruebas para herramientas que permitan una respuesta gestionada de forma activa.

Para facilitar este proceso, le recomendamos que analice mejor el alcance de sus restricciones de cambios mediante las siguientes preguntas:

  • ¿Cuánto tiempo dura esta congelación?
  • ¿A qué grupos afecta o no afecta esta congelación?
  • ¿Existen excepciones de emergencia a esta congelación?

La buena noticia es que Tanium puede contribuir al éxito en la transición hacia una gestión del cambio más dinámica y activa, a través de una plataforma integral y « » para la gestión y la seguridad de los dispositivos finales:. Lo más importante es que nuestra arquitectura exclusiva permite a los equipos de TI detectar y resolver problemas con rapidez y a gran escala, independientemente del tamaño de su parque de terminales.

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