No es ningún secreto que muchas organizaciones recurren a numerosas herramientas para gestionar las operaciones tecnológicas y la seguridad. Adquiridas a lo largo de los años para resolver los problemas más acuciantes del momento, estas herramientas se combinan para formar capas de capacidades que, a menudo, se solapan.
Por supuesto, el sector del software empresarial sigue aprovechando esta tendencia e impulsa la estrategia de adquisición de las mejores soluciones de su clase. Teniendo en cuenta que en 2018 se gastaron 93 000 millones de dólares solo en ciberseguridad, no es de extrañar que el recinto ferial de la RSA se haya convertido en un auténtico circo. Si una herramienta «óptima» es buena, entonces varias capas de herramientas «óptimas» deben de ser aún mejores. ¿Verdad?

(Imagen: RSA® Conference US 2018. (Todos los derechos reservados.)
No necesariamente. Un nuevo estudio encargado por Tanium y realizado por Forrester revela algunas conclusiones sorprendentes: la combinación de las mejores herramientas especializadas del mercado podría no garantizar los mejores resultados.
El estudio revela que las capas de soluciones fragmentadas de seguridad y gestión generan una complejidad adicional en entornos tecnológicos empresariales que ya de por sí son complejos. Surge la confusión sobre qué herramienta o qué equipo dispone de la versión más precisa de la verdad. Los equipos de intervención se organizan a partir de un conjunto heterogéneo de elementos, en lugar de avanzar juntos rápidamente en formación. A la hora de recuperarse de una interrupción, la complejidad tecnológica es el enemigo.
Y según la encuesta…
El 55 % de los encuestados afirma disponer de 20 herramientas o más entre seguridad y operaciones
Más allá del mero número de herramientas, la encuesta reveló que el 38 % de los encuestados afirmó que dichas herramientas procedían de 10 proveedores o más. Cada herramienta adicional e independiente conlleva unos requisitos de infraestructura y unas competencias operativas específicas que consumen recursos. Pero, ¿supone esto un problema? Tenemos que ser los mejores en nuestro sector, ¿verdad?

El 70 % de las empresas afirma que sus herramientas de seguridad y operaciones no están totalmente integradas
Quizás, en un mundo ideal, cada herramienta se integraría plenamente con todas las demás, y cada una de ellas se basaría en una visión coherente de los sistemas gestionados. El flujo de trabajo sería fluido. Sin embargo, no vivimos en una utopía, y el estudio pone de manifiesto que son pocos los que logran una integración completa en toda la pila tecnológica. Además, el 71 % de los encuestados suele considerar que el flujo de trabajo entre herramientas supone un reto. Dada la naturaleza dinámica de las redes, los sistemas y las aplicaciones, también cabría argumentar que la verdadera integración podría ni siquiera ser posible con bases de datos repletas de datos obsoletos. Esa estrategia de combinar los mejores productos de cada categoría empieza, al menos ahora, a parecer un poco sospechosa.


El 74 % de los encuestados está de acuerdo en que el número de soluciones para dispositivos finales con las que cuentan limita la eficacia de sus equipos de seguridad y operaciones.
Cuanto más, mejor. Es posible que este viejo dicho sea cierto en muchos aspectos de la vida. Entre los participantes en la encuesta, parece evidente que existe, como mínimo, cierta (y posiblemente mucha) dificultad en relación con la necesidad de utilizar múltiples herramientas. Los retos de integración, las versiones contradictorias de la realidad y la sobrecarga adicional del sistema: pueden existir muchos factores que influyan en este sentido. Por lo tanto, en lo que respecta a las herramientas de ciberseguridad y operaciones, «más» no parece sinónimo de «mejor». Quizá el concepto de «lo mejor de su clase» no sea lo que pensábamos que era.

Conclusión: La estrategia de adquirir los mejores productos de cada categoría conlleva una sobrecarga de recursos (intente decirlo cinco veces rápido).
Más allá de la ineficiencia puesta de manifiesto en el estudio, las desconexiones generadas en toda la organización por el uso de herramientas fragmentadas hacen que la empresa y los resultados esperados sean vulnerables a las perturbaciones provocadas por la tecnología. Cuando se produce una interrupción, los equipos encargados de colaborar rápidamente para superar una situación complicada se enfrentan a una tarea aún más ardua debido a la gran variedad de herramientas distintas de las que depende cada uno de ellos.
Tanium ha demostrado ser una fuerza transformadora para los equipos de seguridad y operaciones de TI en numerosas áreas. Al combinar las funcionalidades en una única arquitectura y una única fuente de información fiable, Tanium elimina la fragmentación del entorno y supera las limitaciones de escalabilidad a las que se enfrentan otras herramientas. Tanium está diseñado para ofrecer a los equipos una visión completa y unificada que permita un flujo de trabajo óptimo entre los distintos grupos.
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Acerca del autor: Erik Kristiansen dirige el departamento de marketing de productos de Tanium. Erik es el responsable de lanzar nuevos productos al mercado, así como de numerosos aspectos relacionados con la estrategia y la ejecución de la comercialización. Antes de incorporarse a Tanium, Erik desempeñó diversos cargos en los ámbitos de la gestión de productos tecnológicos, el marketing, el desarrollo empresarial y la estrategia.
Fuente: «Quantifying The Point Solution Nightmare», un estudio encargado por « May 2018 » y realizado por Forrester Consulting en nombre de Tanium.
