El sector de la defensa de Estados Unidos es uno de los sectores más destacados y más frecuentemente objeto de ataques del mundo. Ya sea por culpa de actores estatales, de terroristas o incluso de ciberdelincuentes con motivaciones económicas, lo que está en juego no podría ser más importante, tanto para la seguridad nacional como para el éxito en el campo de batalla. La guerra en Ucrania ha puesto de manifiesto cómo las capacidades cinéticas y digitales están cada vez más interrelacionadas en las operaciones ofensivas. Pero esto no es solo un reto para el Pentágono. Los ataques sofisticados también se dirigen cada vez más contra los proveedores de infraestructuras críticas en sectores como la sanidad y los servicios financieros.
Por eso, zero trust se ha convertido no solo en una prioridad del Gobierno —impulsada por la Casa Blanca—, sino también en algo que los CISO de todos los sectores están planificando. Un nuevo seminario web revela cómo Tanium está colaborando con Microsoft para acelerar el proceso de transformación de los clientes.
Vea a continuación la parte dedicada a la charla informal del seminario web.
https://youtu.be/vMqkh_13-qw
El modelo «zero trust» alcanza su madurez
El concepto de «confianza cero» lleva más de una década entre nosotros. Entonces, ¿por qué ha tardado tanto en implantarse en las mejores prácticas cibernéticas del Gobierno federal? Hoy en día, vivimos en un mundo centrado en la nube y en los dispositivos móviles, en el que los enfoques tradicionales basados en el perímetro ya no son suficientes para garantizar la seguridad. De hecho, el antiguo paradigma del «castillo y el foso» genera una amplia superficie de ataque. Y si un agente malintencionado logra traspasar el perímetro, no hay nada que le impida desplazarse lateralmente para causar el máximo daño.
Por otra parte, el modelo «zero trust» parte de la premisa de que no se debe confiar en ningún dispositivo ni usuario dentro de una red. En cambio, todos los dispositivos y entidades deben ser verificados y autenticados de forma continua y en tiempo real, y no solo en el momento del acceso inicial. El modelo «zero trust» también se basa en un enfoque de «prácticas recomendadas» y «privilegios mínimos», lo que requiere la segmentación de usuarios y terminales, así como limitar el acceso únicamente a las aplicaciones y los datos necesarios en cada momento. Por lo tanto, partan de la base de que se ha producido una filtración y compruébenlo siempre: no solo validando la identidad mediante la autenticación multifactorial, sino también verificando el estado de los dispositivos mediante comprobaciones de vulnerabilidades y de cumplimiento de la configuración.
Por supuesto, la cuestión va más allá de esto, y cada organización abordará su proceso de adopción del modelo «zero trust» de forma diferente, en función de su nivel de madurez y de las tecnologías y procesos con los que ya cuente. El marco de «confianza cero» del Departamento de Defensa de los Estados Unidos se basa en siete pilares:
- de usuarios: Autentifique, evalúe y supervise los patrones de actividad de los usuarios para gestionar el acceso y los privilegios, al tiempo que protege y garantiza la seguridad de todas las interacciones.
- Dispositivos: Conozca el estado y el funcionamiento de los dispositivos para tomar decisiones basadas en el riesgo. La inspección, la evaluación y la corrección en tiempo real forman parte de cada solicitud de acceso.
- Aplicaciones y cargas de trabajo: Proteja aplicaciones, hipervisores, contenedores, máquinas virtuales y todo lo demás.
- de datos: transparencia y visibilidad gracias a la infraestructura empresarial, las aplicaciones, los estándares, el cifrado y el etiquetado de datos.
- de visibilidad y análisis: Obtenga información contextual a partir del análisis de eventos, comportamientos y actividades, y aplique la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático (ML) para mejorar la detección de amenazas y las decisiones de acceso en tiempo real.
- de automatización y orquestación: Respuesta de seguridad automatizada basada en procesos y políticas definidos, gracias a la inteligencia artificial.
- de redes y entornos: segmente, aísle y controle las redes mediante políticas detalladas y controles de acceso.
Gestión de los retos
Sin lugar a dudas, el modelo «zero trust» puede suponer un reto considerable, sobre todo en entornos informáticos de gran tamaño y complejidad. Sin embargo, lograr que la autenticación de los usuarios finales y de los dispositivos funcione correctamente puede ayudar a las organizaciones a dar un paso significativo en la dirección correcta, al proteger sus aplicaciones y datos más críticos.
Las políticas de acceso condicional de Azure Active Directory pueden ayudar a agilizar el proceso. No obstante, la calidad de los datos que utilizan las organizaciones es fundamental para la eficacia de sus programas. Por ejemplo, si se basan en datos obsoletos, es posible que las organizaciones no se den cuenta de que el equipo de un usuario no está al día con los parches y, por error, le concedan acceso. O bien podrían bloquear erróneamente dispositivos que, en realidad, cumplen los requisitos de conformidad.
Aunque se tomen las decisiones correctas en materia de acceso, si varios usuarios se quedan sin acceso a la red y no existe una forma rápida de solucionar los problemas de los dispositivos, la seguridad mermará considerablemente la productividad.
La diferencia entre Tanium y Microsoft
Es aquí donde la colaboración de Tanium con Microsoft cobra todo su sentido. Gracias a la integración entre Tanium y Microsoft Sentinel, los clientes pueden aprovechar los datos de los terminales de Tanium en tiempo real mientras utilizan su producto Sentinel, con el fin de mejorar la clasificación, la priorización y la investigación de las alertas, así como facilitar la detección proactiva de amenazas. Los usuarios también podrán aplicar medidas correctivas a gran escala mediante los guiones de Microsoft Sentinel. Se trata de acompañar a los clientes en su proceso hacia el modelo «zero trust», paso a paso.

