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Las 8 etapas de la «montaña rusa emocional» de la IA
Explicaciones

Las 8 etapas de la «montaña rusa emocional» de la IA

En estos momentos, los ánimos están muy caldeados en lo que respecta a la IA generativa (GenAI). En el ámbito empresarial, muchos empleados (y directivos) se sienten nerviosos por la emoción y la expectación. Otros se muestran más recelosos y escépticos respecto a cómo se desarrollará esta «cosa», lo que nos lleva a una pregunta importante: ¿se dejan llevar demasiado por las emociones las empresas a la hora de adoptar tecnologías incipientes?

[Lea también: Las 3 mayores amenazas de la IA generativa (más otro riesgo) y cómo defenderse de ellas] (se abre en una nueva pestaña)

Históricamente, las organizaciones se han mostrado reticentes a adoptar las últimas innovaciones hasta que existe una hoja de ruta clara para su implantación. La mayoría adopta un enfoque responsable y pragmático, permitiendo que la gobernanza, las normas y la gestión responsable influyan de manera decisiva en su estrategia de TI. Pero, a falta de tales directrices, ¿cómo deberían abordar los directores de sistemas de información (CIO), los directores técnicos (CTO) y los responsables de seguridad de la información (CISOs) de la IA general (GenAI) (se abre en una nueva pestaña) sin dejarse llevar por el bombo publicitario?

En Tanium, hemos identificado un patrón claro en la adopción de tecnologías por parte de las empresas que (como era de esperar) se asemeja al conocido «ciclo de expectación» de Gartner, pero con una distinción importante: el factor emocional. Nos guste o no, nosotros, como profesionales de las tecnologías de la información, recurrimos a las emociones y los sentimientos para influir en nuestras decisiones tecnológicas. La «consumerización» de las tecnologías de la información no ha hecho más que acelerar este proceso, y la IA de última generación no es más que el ejemplo más reciente.

Patrón gráfico emocional de la adopción de la tecnología

Explicación del «ciclo de expectación emocional»

Entonces, ¿en qué consiste el «ciclo de expectación emocional»? ¿Y cómo puede utilizarse para orientar nuestra estrategia de TI en lo que respecta a la IA de generación? Echemos un vistazo a las ocho fases de la curva para comprobar hasta qué punto puede suponer una montaña rusa emocional tanto para las empresas como para los empleados:

  1. Desencadenado: Una nueva innovación rompe con lo establecido, trastoca las viejas formas de pensar y despierta interés, curiosidad, asombro y aprensión. La IA existe desde hace tiempo: 1950s (se abre en una nueva pestaña), pero la IA en la vida real (AI IRL) ha desencadenado una nueva oleada de posibilidades (y de reacciones humanas).
  2. En boca de todos: El entusiasmo desbordante surge a raíz de la aceptación generalizada del potencial de esta tecnología. La publicidad inicial da lugar a una serie de casos de éxito que se difunden con gran entusiasmo, pero que suelen ir acompañados de numerosos fracasos (menos conocidos).
  3. Rechazo: El momento álgido del entusiasmo ha pasado, ya que las organizaciones se enfrentan a contratiempos y casos de uso indebido. Se imponen las restricciones, con lo que el acceso de los usuarios queda limitado mientras las organizaciones hacen frente a las incertidumbres. Los empleados se ven en una situación de incertidumbre o quedan totalmente desamparados. Aparece la «TI en la sombra» (se abre en una nueva pestaña).
  4. Duda: A medida que se evalúa la tecnología en su conjunto —de forma objetiva—, surge un grado más sensato de precaución, duda y escepticismo. Se tienen en cuenta los factores éticos (como los sesgos), así como la privacidad y la protección. La indecisión es la emoción predeterminada.
  5. Comodidad: Se percibe una aceptación gradual a medida que las organizaciones crean sus propios entornos de prueba y estudios de casos en entornos controlados. El acceso está limitado a unos pocos, pero estos «proyectos piloto» resultan útiles para gestionar el entusiasmo y las expectativas.
  6. Habitual: Las empresas se acostumbran a utilizar y aplicar la tecnología gracias al establecimiento de normas comunes y mecanismos de gobernanza (se abre en una nueva pestaña). Se van definiendo políticas de uso y modelos de trabajo justos y eficaces, lo que sienta las bases para su implantación en toda la empresa.
  7. Redes sociales: La tecnología se integra en el tejido social de la organización, y su adopción está ya muy extendida. Es fundamental que exista un sentido de conexión y sintonía entre el departamento de TI y el conjunto de la empresa en lo que respecta al papel estratégico de la tecnología.
  8. Creativo: Se trata de una etapa transformadora tanto para los usuarios como para la empresa, ya que las personas utilizan la tecnología para innovar y trabajar de nuevas formas productivas. Se trata de una fase gratificante para todas las partes y un indicador temprano de la madurez tecnológica.

¿Desea gestionar los riesgos que conlleva la adopción de la IA generativa en este momento? Si es así, descargue nuestra última hoja de referencia (se abre en una nueva pestaña), en la que se destacan los diez principales riesgos de la IA que hay que controlar y las tres mejores formas de equilibrar la velocidad y la seguridad en el aprendizaje automático (se abre en una nueva pestaña) y la ingeniería de la IA.