Vivimos en tiempos complicados. Si bien antes existía un modelo binario claro para la seguridad de las redes —centrado en permitir el acceso a los usuarios legítimos y impedir el de los malintencionados—, hoy en día la situación es más compleja. Ese cambio se ha debido a una serie de factores, pero ninguno tan determinante como la adopción cada vez mayor de los servicios en la nube y las comunicaciones móviles.
Y ahora, los acontecimientos de los últimos meses —que han obligado a cientos de millones de personas de todo el mundo a trabajar a distancia— han complicado aún más la seguridad de las redes prácticamente de la noche a la mañana. Como consecuencia, los datos, los recursos y la información que antes se encontraban dentro de un perímetro de red seguro se están desplazando cada vez más hacia el borde de la red.
La seguridad «Zero Trust», que parte de la base de que no se puede confiar en ningún dispositivo ni usuario sin una verificación previa, se ha concebido para esta nueva realidad. Y la clave para que la seguridad «Zero Trust» funcione a gran escala es la visibilidad de los terminales.
Llevándolo al límite: dónde se desarrolla el trabajo hoy en día
El mercado de la computación en el borde ya estaba creciendo incluso antes de la pandemia. Sin embargo, la generalización del teletrabajo ha puesto de manifiesto de forma inequívoca los retos de seguridad inherentes a muchas arquitecturas de redes corporativas.
Hoy en día, los directores de sistemas de información (CIO) son conscientes de que deben procesar la información más cerca de los usuarios y los dispositivos; de lo contrario, corren el riesgo de deteriorar la experiencia de usuario en aplicaciones que requieren un gran ancho de banda, como las videoconferencias y las herramientas de inteligencia artificial, y, con ello, la productividad de los usuarios. Para subrayar este punto, una encuesta de Bain (se abre en una nueva pestaña) realizada a organizaciones de cuatro sectores verticales reveló que el 95 % cuenta ahora con planes explícitos de computación en el borde y que casi tres cuartas partes comenzarán los trabajos de integración antes de que finalice el año.
Por supuesto, no todo se reduce a la latencia. El procesamiento de la información en el borde de la red también puede contribuir a reducir los costes de ancho de banda en un momento en el que la incertidumbre económica está obligando a muchos a recortar sus presupuestos.
Y la llegada de la norma 5G no hará sino impulsar aún más el crecimiento de la computación en el borde, marcando el inicio de una nueva era de conectividad de alto rendimiento y siempre activa, así como del teletrabajo.
Cuando las amenazas cibernéticas llaman a la puerta
Sin embargo, es precisamente en los límites donde surgen las amenazas. Es posible que su plantilla distribuida tenga acceso a datos de clientes sujetos a una estricta regulación a través de sistemas CRM y ERP corporativos y basados en la nube. Además, es posible que tengan que acceder con frecuencia a propiedad intelectual de carácter comercialmente sensible desde sus ordenadores y dispositivos personales. Las organizaciones necesitan una forma eficaz de proteger y autenticar a estos usuarios.
Lamentablemente, en los últimos meses, las VPN tradicionales han tenido dificultades para hacer frente a estas cargas de tráfico. Un estudio reciente de Tanium reveló que la sobrecarga de las redes VPN constituía el segundo mayor reto de seguridad para las organizaciones que están pasando a un modelo de plantilla distribuida.
Estos problemas no solo han puesto en peligro la seguridad de los flujos de tráfico, sino que ahora están contribuyendo a que se genere un polvorín cada vez mayor de riesgos de seguridad relacionados con los dispositivos finales. Una cuarta parte (el 26 %) de los altos directivos a los que encuestamos afirmaron que, durante los primeros meses de la crisis, dejaron de dar prioridad a la aplicación de parches por completo. Este enfoque, aunque comprensible, implica que cada vez son más los dispositivos finales que no están actualizados ni protegidos frente a los ciberataques.
«Zero Trust» para dispositivos finales
La buena noticia es que el modelo «Zero Trust» es el más adecuado para esta era del teletrabajo. La seguridad «Zero Trust» exige que los usuarios demuestren que son quienes dicen ser mediante una autenticación multifactorial (MFA) « ». Una vez identificados y verificados, a los usuarios solo se les concede acceso a los recursos específicos que necesitan. Un modelo «Zero Trust» también aplica la microsegmentación para dividir la red en zonas de seguridad más pequeñas, lo que restringe el movimiento lateral.
Este es un gran primer paso, pero aún falta una pieza del rompecabezas del modelo «Zero Trust»: el terminal. La identificación de nuevos dispositivos informáticos personales fue el principal reto del teletrabajo mencionado por los ejecutivos en nuestra encuesta.
Estas lagunas de visibilidad pueden dejar a los dispositivos periféricos situados en el perímetro de la red gravemente expuestos a amenazas a través de vulnerabilidades sin parchear y ajustes de configuración inseguros. Esto significa que, además de la autenticación de los usuarios, las organizaciones deben verificar la «identidad» de los terminales comprobando el estado de seguridad de los equipos remotos.
Esta dimensión adicional relacionada con el estado de los dispositivos periféricos resulta fundamental para que el modelo «Zero Trust» cumpla sus promesas.
Hacer realidad el modelo «Zero Trust»
Al adoptar un modelo «Zero Trust», las organizaciones eliminan el cuello de botella de seguridad que supone la VPN. Además, eliminan los demás riesgos asociados al enfoque tradicional de «castillo y foso» de (se abre en una nueva pestaña) en materia de seguridad de redes.
De este modo, las empresas pueden minimizar los riesgos cibernéticos al tiempo que fomentan la productividad de los usuarios en una nueva era de trabajo a distancia impulsada por la nube y la tecnología de borde.
Gracias a Tanium y a socios como , Cloudflare (se abre en una nueva pestaña),, y , así como a BeyondCorp de Google (se abre en una nueva pestaña),y , el sueño de una estrategia «Zero Trust» eficaz se ha hecho realidad. Tanium ofrece la visibilidad y el control en tiempo real necesarios para gestionar el modelo «Zero Trust» en sus dispositivos finales. Cloudflare ofrece una plataforma que permite detectar fácilmente amenazas en los dispositivos antes de concederles acceso. Además, BeyondCorp de Google ofrece un acceso remoto seguro a la red sin necesidad de VPN.
Una vez que se cuente con estas tres capacidades, cualquier organización podrá incorporarse sin dificultad a la nueva era de la seguridad «Zero Trust».
Obtenga más información sobre cómo Tanium y nuestros socios tecnológicos pueden ayudarle a implantar la seguridad «Zero Trust» en su organización. ¡Póngase en contacto con nosotros hoy mismo en (se abre en una nueva pestaña),y !
